Los intercomunicadores tradicionales hacen sonar un teléfono fijo o una estación principal dentro del edificio. En cambio, los intercomunicadores IP modernos pueden hacer sonar una aplicación móvil, lo que cambia la forma en que funciona la gestión de accesos en la práctica.
Cómo funcionan los sistemas de comunicación interna de las aplicaciones móviles
El visitante pulsa el botón de llamada del intercomunicador de la puerta. El sistema envía una notificación push a la aplicación móvil del teléfono del empleado. El empleado abre la aplicación, ve la imagen de vídeo en directo (si se trata de un videoportero), escucha al visitante a través del audio bidireccional y, a continuación, pulsa el botón de desbloqueo para permitir el acceso. La puerta se desbloquea de forma remota a través de la conexión del intercomunicador con el sistema de control de accesos o el cerrojo eléctrico.
Donde más importa
Administradores de fincas que se encargan de varios edificios y que no siempre se encuentran en el lugar
Oficinas con turnos rotativos en recepción, en las que la persona encargada de controlar el acceso cambia en cada turno
Instalaciones en las que la persona encargada de controlar a los visitantes suele estar ausente de su puesto
Edificios con varios inquilinos en los que cada uno de ellos responde a sus propias llamadas del interfono desde su propio dispositivo móvil
Los intercomunicadores para aplicaciones móviles requieren un sistema basado en IP compatible con aplicaciones y una conexión de red fiable. No todas las plataformas de intercomunicación ofrecen estas características, por lo que la elección del hardware es fundamental desde el principio si se necesita la respuesta a través del móvil.